Saprissa y Herediano empataron en juego lleno de penales, polémica y disturbios

Duelo entre morados y florenses terminó en golpes e improperios. Foto: Steban Castro

El primer “Clásico del Buen Fútbol” de la cuadrangular del Torneo de Verano 2017 disputado en el estadio Ricardo Saprissa, le faltó mucho para llegar a un nivel considerable de “buen fútbol”.

Incluso, el empate 2-2 entre el Club Sport Herediano y Deportivo Saprissa tuvo demasiadas acciones polémicas permitidas por un trabajo arbitral de Keylor Herrera sin autoridad que generaron un cierre de partido bochornoso.

Prácticamente no hubo jugadas vistosas ni oportunidades atractivas de peligro, sino que dos escuadras temerosas de ir al frente con poderío y con el paso del tiempo muchos roces y golpes.

El primer altercado y disturbio se generó en la gradería sur con la barrada saprissita autodenominada “Ultra Morada”, ya que obligó a detener varios minutos el compromiso por pleitos entre aficionados del mismo equipo.

Al minuto 9 empezó la polémica cuando no se pitó un penal claro a favor del conjunto florense, tras una mano evidente del lateral Jordan Smith que afectó un ataque del cuadro visitante.

Al 23′, Smith abrió el marcador mediante un lanzamiento de pena máxima, después una obstrucción de Leonel Moreira a Daniel Colindres dentro del área que era una opción propicia de anotar.

En la etapa complementaria se daría el resto de incidentes. Primero con un error de Dave Myrie agarrando a Jairo Arrieta en el área pequeña, que ocasionó otro penal anotado por Randall Azofeifa, que emparejó las acciones.

Posteriormente, una malo clara de Pablo Salazar dentro de la zona del guardameta impidió que Saprissa pudiera acercarse a la anotación. Sin embargo, las variantes y modificaciones tornaron el cotejo más abierto.

Al minuto 84, Arrieta recibió un buen centro del costado derecho y, a pesar del segundo error de Myrie al agacharse y no saltar a buscar el balón, colocó de cabeza el gol que silenció “La Cueva”.

No obstante, en el último minuto de reposición, se señaló otro penal tras un jalón de camisa de Keyner Brown a Heiner Mora, que volvió a anotar Smith para dejar el compromiso empatado, pero que desató el enojo y la molestia rojiamarilla.

Una vez terminando, la cancha del equipo morado se convirtió un campo de batalla campal, donde jugadores, miembros del cuerpo técnico y hasta otros funcionarios se dieron a golpes y se dijeron cualquier cantidad de insultos.

Dentro de las tomas más graves están un puñetazo por la espalda de Jhonny Acosta y una patada de Brown, ambas a Fabrizzio Ronchetti. Eso sí, hubo más incidentes concretos a la vista de todos en este empate, que paso de ser un duelo corriente a una vergüenza.

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