Opinión: ¡Gracias por tanto, muchachas!



Conocí el futbol femenino allá a finales del 2013, cuando este proyecto recién tomaba impulso. Me enamoré inmediatamente.

Ver a las muchachas de primera división esforzarse y darlo todo en la cancha, con lealtad y honra a su rival, verlas salir de la cancha muchas veces abrazadas aunque con distintos uniformes, me hizo estár encantado, cada vez más, por la rama del deporte rey que las incluye y al que lamentablemente, llegaron tarde.

Aquellos lejanos años noventa, cuando en Estados Unidos empezó a moverse el balón entre las piernas de valientes damas que querían demostrar al mundo no tanto el hecho de que podían, sino el hecho de que el mundo las marginó de un deporte que debe ser a todas luces inclusivo y celebrar la vida. El fútbol femenino existió antes, pero cuando empezó a tomar relevancia para muchos fue en esa época.

Y como no enamorarse del balompié femenino, si cada pase, cada jugada, y cada tanto llevan en sí magia, una magia auténtica, cosechada en las madrugadas de entrenos duros antes de ir a trabajar, salida de sacrificio y críticas de quienes no creen que el fútbol sea para todos y de los que creen que ‘el fútbol es un asunto de hombres’.

Mi amistad con muchas de las jugadoras del torneo nacional me ha revelado tantas cosas sobre como viven ellas este juego. Las he visto retorcerse de dolor tras una falta verdadera, las he visto llorar y con traumáticas lesiones para las que los seguros de los equipos apenas alcanzan. Las he visto celebrar la gloria del triunfo y la agonía de una derrota.

Conocí a Mariale Guevara, la ’10’ de la Sele allá por inicios de esta década, una amazona digna de vestir la tricolor por su gran combatividad y capacidad goleadora. Recuerdo haber celebrado alguno de sus goles de tiro libre y sentirme contento de compartir fecha de nacimiento con tan poderosa atleta, Mariale es la primera jugadora de ‘fut’ que conocí y jugaba en Arenal. ¡Gran amiga!

Conocí a Jackeline Álvarez allá por 2014 y nunca dejé de admirar su técnica y capacidad de definición frente al arco. ‘Jacky’, como luego me permitió decirle, era insuperable en el centro del área y aún ostenta esa marca goleadora de trescientos treinta y pico de goles. Aún hoy esa marca luce imbatible. Jacky nos ayudó en nuestra web unos meses como analista de juegos de la Sele ya en su posición de entrenadora del desaparecido Herediano Femenino y ahora forma parte de TD más.

En nuestras andanzas por la Liga de Uniffut pude entrevistar a Jimena Rojas cuando entrenaba a Arenal Coronado y también trabamos amistad. Jimena es impresionante no solo por que jugó en primera sino por su conocimiento de la táctica. No fue sorpresa verla incorporarse al banquillo del Club de Futbol UCR ni mucho menos verla debutar en primera división masculina un día en que sus compañeros con mayor posición en la jerarquía del área técnica estaban sancionados por expulsión. Carácter y liderazgo, ¡cuánto para admirar!.

Más tarde conocí a Karla Villalobos. Todos tenemos en nuestras retinas aquel gol inolvidable que marcó con la Sele hace un par de años, pero eso no define a Karla. Una personalidad humilde y maravillosa, un espíritu combativo y feliz, Karla Villalobos nos ha enseñado desde como marcar un tanto con clase hasta como liderar un equipo campeón. Karla fue la capitana en el inolvidable título obtenido por Moravia la temporada anterior y con 41 dianas lidera nuestra liga. Ese gol 41, una joya de crack, es un ejemplo de las maravillas que ella puede lograr con sus botines. En su vida personal Karla es una luchadora que ha superado grandes retos y su ejemplo es digno de admiración.

Después ‘Ka’, como la conocemos, la capitana del Saprissa Femenino, impresiona por su liderazgo en la cancha, su cálida y dulce personalidad y una pierna bendecida, que nos permite disfrutar, semana a semana de goles increíbles como el que le marcó a Moravia el sábado anterior. Katherine Alvarado es coraje, potencia y calibre insustituible en el cuadro morado y posiblemente sea la sucesora en la Sele de otra admirable dama, Shirley Cruz.

Quiero aprovechar estas líneas, en el marco del día Internacional del la Mujer, para agradecerle a ellas, pero no solo a ellas, el amor que le tengo al fútbol y la fe que me inspira a seguir en esta lucha por levantar este proyecto.

A Glori, a Caro, a Carol, a Melissa, a Anayancy, a Diosa, a Ivo, a Keyla, a Debby, a Ana Lau, a Mónica, a todas las Anas, a todas las Karlas, Jimenas y Katherines, a todas las muchachas cuyo aporte al futbol que hemos visto en estos años, con esos golazos, esos regates, y sobre todo ese sacrificio y coraje que muestran día a día en cada juego gracias infinitas. Es imposible citarlas a todas, pero en el corazón de este redactor llevan un lugar especial por todo el amor que nos hacen sentir hacia este deporte, el deporte de todos.

http://www.futbol.cr

Comunicador, 15 años de experiencia en desarrollo de productos de información y medios. Periodismo, diseño gráfico y web y fotografía, mis pasiones. El deporte, una forma de vida y un sueño hecho realidad.