Costa Rica confía en la madurez y fortaleza mental para manejar el juego ante México

La unión de grupo es vital para Costa Rica. Foto: Fedefutbol

La prueba de fuego y, posiblemente, el partido más complicado de la Hexagonal Mundialista de Concacaf para la Selección Nacional de Costa Rica, se desarrollará esta noche en el coloso de Santa Urusula.

La visita al estadio Azteca, la altitud que hay en el Distrito Federal
(2.240 m.s.n.m) y la complejidad que representa el equipo anfitrión, son los factores que la tricolor deberá superar para llevarse un golpe de autoridad o al menos un punto valioso.

Para lograr un nuevo “Aztecazo”, la Sele apuesta por la experiencia que tiene una de las mejores generaciones en la historia, el gran proceso con Óscar Ramírez al mando y la inteligencia mental que permite tomar decisiones acertadas.

Dentro de la convocatoria están todos los mejores jugadores que Costa Rica posee, con habilidades y condiciones particulares que le dan versatilidad en el sistema de juego y diferentes formas de adaptarse a las situaciones que se presenten.

Además, dentro de las principales claves para golpear a México será quitarles el balón y darle tratamiento para buscar los espacios en ofensiva donde se podría presentar alguna oportunidad certera para anotar.

A pesar de que los locales cuentan con varias bajas sensibles como Hirving Lozano, Giovanni Dos Santos y Jesus Corona, siguen siendo un conjunto aplicado y peligroso. Por eso, el orden defensivo patrio debe ser impecable en todo momento.

En cada línea costarricense hay futbolistas con la madurez suficiente para afrontar con seriedad y coraje este cotejo, el cual podría fortalecer las aspiraciones de mantenerse en la cima de la eliminatoria.

De la misma manera, Costa Rica estará acompañada por más de 8 mil ticos en el reducto, quienes confían en presenciar una nueva hazaña y, a la postre, dejar con más dudas el trabajo de Juan Carlos Osorio.

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