Cartaginés traspasó la línea de la vergüenza

Cartago sigue haciendo el ridiculo. Foto: Steban Castro

El Club Sport Cartaginés cayó goleado 0-3 ante el Santos de Guápiles, y ratificó el crítico momento que vive en el campeonato nacional, donde los malos resultados se convirtieron en la constante de cada fecha para los brumosos.

El no haber podido conseguir victorias todavía en el Torneo de Clausura 2018 no es toda la problemática para la escuadra blanquiazul, sino que la posibilidad del descenso está muy cerca; Cartago solo se salva de que el Municipal Liberia también continúa perdiendo.

Los brumosos recién fueron humillados por la escuadra santista en el estadio Fella Meza, escenario que no contaba ni con 100 personas y donde la única bulla que se hizo presente era el cántico de “Fuera Arriola” (gerente deportivo del club).

En esencia, el compromiso solo tuvo una cara durante los 90 y consistió en un control táctico y de buena profundidad por parte de los dirigidos por Jhonny Chaves. Precisamente, dos penales de Kenny Cunningham y Osvaldo Rodríguez y otro gol de Wilmer Azofeifa decretaron el marcador.

Para el bando de la vieja metrópoli el accionar colectivo sigue siendo muy ineficiente e impreciso, pese a que por lapsos intentan a puro esfuerzo tocar bien el balón. Además, cada vez se repiten más los mismos errores que en ocasiones se derivan del nerviosismo o falta de confianza.

La pesadilla para los cartagos no se queda en el rendimiento, sino en que también dos jugadores importantes como Verny Ramírez y Nestor Monge salieron expulsados de este último choque del certamen.

Aunque el plantel tiene hombres de experiencia como Randall Brenes, Paolo Jiménez, Jhonny Woodly, Dylan Flores, Ricardo Blanco, Jameson Scott y Kevin Vega, en Cartaginés nadie se salva de esta situación que va en caída libre y con una crisis en su máximo apogeo.

La necesidad de cambiar el rumbo ante los siete puntos que los distancian de Liberia por el descenso, junto con la vergüenza que constantemente expresaron los jugadores en los procesos de Adrian Leandro y Greivin Mora, generan una presión extra al técnico Gustavo Roverano, quien pronto estar en regla para sentarse en el banquillo.

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